El Comando Sur confirmó un nuevo ataque el 31 de diciembre, en el marco de la operación Lanza del Sur, que eleva el número de embarcaciones destruidas en apenas 48 horas.
Washington. – El Ejército de Estados Unidos informó la destrucción de dos nuevas narcolanchas durante una operación militar realizada el miércoles 31 de diciembre, acción que dejó un saldo de cinco personas muertas, en el contexto de su campaña contra el narcotráfico en aguas próximas a Venezuela y Colombia.
La información fue difundida por el Comando Sur de Estados Unidos a través de un mensaje publicado en la red social X, en el que no se precisó la ubicación exacta del ataque.
Según el comunicado, la acción se dirigió contra dos embarcaciones “operadas por organizaciones terroristas designadas”, las cuales transitaban por rutas conocidas del narcotráfico y participaban en actividades ilícitas vinculadas al tráfico de drogas.
De acuerdo con los datos oficiales, tres personas murieron en la primera embarcación y dos en la segunda, a quienes el Comando Sur identificó como “narcoterroristas”.
El anuncio estuvo acompañado por un video de 21 segundos que muestra el bombardeo de ambas lanchas, material audiovisual que suele difundirse tras este tipo de operaciones.
Operaciones consecutivas en menos de 48 horas
El reporte se produjo pocas horas después de que el Comando Sur confirmara otro operativo realizado el 30 de diciembre, en el que fueron destruidas tres narcolanchas adicionales y murieron al menos dos de sus ocupantes.
En ambos casos, las autoridades militares estadounidenses evitaron detallar si las acciones tuvieron lugar en el sur del Caribe o en el Pacífico oriental.
Desde septiembre pasado, Washington ha informado la destrucción de casi 40 supuestas narcolanchas en estas zonas marítimas y la muerte de cerca de 110 personas, en lo que constituye una intensificación significativa de sus operaciones antidrogas en la región.
Contexto político y presión sobre Caracas
El Pentágono mantiene desde el verano un despliegue militar en el Caribe sur que no tiene precedentes en décadas. Funcionarios estadounidenses han señalado que estas acciones buscan, además de combatir el narcotráfico, aumentar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, al que Washington acusa de encabezar un “narcoestado”.
En paralelo, la administración de Donald Trump ha sostenido en semanas recientes que el chavismo se habría apropiado de instalaciones y activos de empresas petroleras estadounidenses en territorio venezolano. En ese marco, anunció la confiscación de buques que transporten crudo venezolano, medida que ya habría sido aplicada en dos ocasiones.
A este escenario se suma un ataque anunciado de manera imprecisa por Trump contra un muelle en la costa venezolana, presuntamente utilizado por la organización criminal Tren de Aragua, lo que marcaría el primer bombardeo reconocido por Washington sobre un objetivo ubicado en territorio venezolano.
